Eres útil (You are useful)

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Instrumentos útiles

Saludos hermanos de @heartchurch. El Señor les siga bendiciendo grandemente. Hoy compartiré con ustedes el mensaje que llevé hoy en la congregación, el cual tiene por título “eres útil”.

1 Corintios 15:58 Por lo tanto, mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es inútil.

Muchas veces en nuestra vida, hemos sentido que nada de lo que hacemos es fructífero, o simplemente, que nada nos sale bien, pero ese sentimiento no viene desde adentro sino que es sembrado, bien por personas que son usadas por el enemigo para hundirnos en la depresión, el desánimo y la frustración, o directamente por sus demonios en nuestros ratos de ocio.

En este estudio, vamos a revisar la vida de algunos personajes de la Escritura, quienes en algún momento sintieron que no eran valiosos, pero el Señor les demostró que no se olvida de nadie que obre con humildad y justicia.

El primero de los personajes escogidos para este mensaje es José, hijo de Jacob y Raquel, amado por su padre, pero odiado por muchos de sus hermanos. Creció siendo formado en administración, justicia e integridad, al punto que el Señor lo escogió para ser el instrumento de salvación de su familia.

Génesis 37:2 Este es el relato de Jacob y su familia. Cuando José tenía diecisiete años de edad, a menudo cuidaba los rebaños de su padre. Trabajaba para sus medio hermanos, los hijos de Bilha y Zilpa, dos de las esposas de su padre, así que le contaba a su padre acerca de las fechorías que hacían sus hermanos.

José no hacía nada malo, solo contaba a su padre la mala fama de sus hermanos porque sabía que su padre debía saber lo que hacía sus hijos. Así nosotros, alguna vez hemos sido mal vistos por hacer lo correcto, por negarnos a hacer lo que los demás hacen cuando sabemos que está mal, pero también hemos sido injustos en condenar a alguien cuando hace saber las maldades que hacemos.

Esta integridad de José fue lo que agradó al Señor para que le dijera que sería quien gobernara sobre su familia, pero el camino no sería recto ni directo, sino que José tuvo que dar varios giros a lo que él, posiblemente, creía que sería su camino hasta ver cumplida esa promesa.

José fue vendido por sus hermanos, hoy sigue ocurriendo; fue hecho esclavo por un desconocido, sigue ocurriendo; fue acusado injustamente, sigue ocurriendo; fue encarcelado sin ser culpable, sigue ocurriendo; ayudó a varias personas en su encierro, sigue ocurriendo; pero llegado el momento, no solo recobró su libertad sino que fue hecho gobernador de toda una nación donde era extranjero, y posteriormente, gobernó sobre su familia. La promesa se cumplió.

También tenemos a Moisés, hijo de Amram y Jocabed, guardado por unos meses para que no lo mataran y luego puesto en una cesta a orillas del río para que la hija de Faraón lo rescatara. Así sucedió y ella le puso Moisés, que significa “lo saqué del agua” (Éxodo 2:10).

Moisés fue criado como nieto de Faraón, hasta que quiso liberar a su pueblo de manos de los egipcios, siendo también menospreciado por su pueblo, lo que hizo que huyera a Madián, donde se casó y tuvo su familia, pero tuvo un encuentro con el Señor, recibiendo la misión de ir a liberar a Israel de manos de los egipcios. Moisés se consideraba incapaz de cumplir semejante pedido, pero el Señor le dijo que él sería su profeta y que Aarón, su hermano, lo ayudaría para que se sintiera más confiado.

Así sabemos lo que hizo el Señor por mano de Moisés, quien era una persona humilde (Números 12:3), y no se negaba a aceptar ayuda, y por su humildad sus mismos hermanos le criticaron en secreto, pero el Señor no los dejó sin castigo. A Aarón amonestó y a Miriam cubrió con lepra por siete días, siendo perdonada por petición de Moisés, quien agradaba al Señor, tal como muestra el siguiente pasaje:

Números 12: 5 Entonces el SEÑOR descendió en la columna de nube y se detuvo en la entrada del tabernáculo [au] . ¡Aarón y Miriam!, llamó él. Ellos dieron un paso al frente 6 y el SEÑOR les habló: Escuchen lo que voy a decir: Si hubiera profetas entre ustedes, yo, el SEÑOR, me revelaría en visiones; les hablaría en sueños. 7 Pero no con mi siervo Moisés. De toda mi casa, él es en quien confío. 8 Yo le hablo a él cara a cara, ¡con claridad y no en acertijos! Él ve al SEÑOR como él es. ¿Entonces, por qué no tuvieron temor de criticar a mi siervo Moisés? 9 El SEÑOR estaba muy enojado con ellos y se fue.

Entiende que el Señor enfrenta y confronta a aquellos que hablan mal de ti a tus espaldas, cuando lo hacen injustamente, cuando eres agradable a Él y tienes un corazón tan noble que pides que el Señor tenga misericordia.

El tercer personaje seleccionado, es una mujer que se menciona en el capítulo cuatro del evangelio de Juan, una mujer de quien no se dice su nombre, pero que es tan sabia y humilde que pidió al Señor que le diera de beber del agua que quitaría la sed de manera permanente.

Esta mujer es llamada “la samaritana”, porque vivía en Samaria, tierra que había sido habitada por muchos extranjeros que rendían culto a sus ídolos, ofrecían sacrificios en los lugares altos, es decir, en las montañas, y que muchos no conocían al Señor, aun cuando entre ellos habían sacerdotes de YahVeh.

La mujer estaba sacando agua del pozo como todos los días, hasta que tuvo un encuentro con el Salvador quien le pidió agua. Ella se sorprendió que un judío la tratara y más, que le pidiera agua. El Señor le respondió: —Si tan sólo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva (Juan 4:10).

Que emoción tan grande debió haber sentido aquella mujer, quien se sentía muy menospreciada por haber tenido cinco maridos y ahora, con quien estaba no era su marido. Así nos sentimos cuando las personas a quienes amamos nos desechan, nos repudian, nos cambian por alguien nuevo, o simplemente nos usan y luego se alejan de nuestra vida, pero eso no sucede con el Señor, quien dice: El que viene a mi no le echo fuera (Juan 6:37).

Esta mujer está teniendo una conversación con el ser que ha demostrado más amor en toda la historia de la creación. Solo puedo imaginar cómo latía su corazón. Esta mujer, si dudar, dijo: —Por favor, señor —le dijo la mujer—, ¡déme de esa agua! Así nunca más volveré a tener sed y no tendré que venir aquí a sacar agua (Juan 4:15).

Tal vez ella seguía creyendo que la sed a la que se refería el Señor era física, porque aun no entendía que el Maestro le hablada de la espiritual. El hecho es que cuando el Señor le dice que busque a su esposo, ella responde con humildad y sinceridad: —No tengo esposo (Juan 4:17). Cuanta tristeza debió sentir esta mujer, pero el Señor le dio ánimo al decirle la verdad sobre su vida, y que llegaría el momento en que la adoración no sería en un lugar ni por un pueblo específico, sino que sería por un pueblo que adoraría al Señor en espíritu y verdad dondequiera que estén.

La mujer dijo que sabía que vendría un Salvador y el Señor se le reveló diciendo: Yo soy, el que habla contigo (Juan 4:26).

La samaritana corrió a buscar a sus seres queridos y ellos también fueron salvos por el mensaje que esa mujer despreciada les había llevado. Ahora ella no sentía tristeza, sino un gozo enorme porque había tenido un encuentro cara a cara con el Señor.

Hoy el Señor está teniendo un encuentro contigo cara a cara, ha hablado a tu corazón y quiere darte de esa agua que salta para vida eterna. No te quedes con ella para ti sino compártela con tus seres queridos. No tengas en cuenta el aprecio que te tengan, solo entiende y asume que el Señor te aprecia, dándote un valor más allá de su propia vida.

Yo no se si has sentido esa emoción que he sentido al escribir estas palabras, pero lo que te digo es que, sin saberlo, has estado frente al pozo con el Señor, te ha ofrecido esa agua de vida y te pide que busques a tus seres queridos. Lleva su mensaje, porque su palabra no vuelve vacía sino que cumple el propósito para el que fue enviada.

Me despido diciéndote que actúes con integridad siempre, confía en el Señor, trata de asumir liderazgo dentro del pueblo del Señor, que no significa que sea dentro de la congregación a la que vas, sino que no esperes que te busquen, busca a las almas que un siguen perdidas y tráelas delante del Señor. Esa es su voluntad.

Greetings @heartchurch brethren. May the Lord continue to bless you greatly. Today I will share with you the message I brought today in the congregation, which is entitled "you are useful".

1 Corinthians 15:58 Therefore, my beloved brethren, be strong and steadfast. Always work for the Lord with enthusiasm, because you know that nothing you do for the Lord is useless.

Many times in our lives, we have felt that nothing we do is fruitful, or simply, that nothing goes well, but that feeling does not come from within but is sown, either by people who are used by the enemy to plunge us into depression, discouragement and frustration, or directly by his demons in our leisure time.

In this study, we are going to review the life of some characters of the Scripture, who at some point felt that they were not valuable, but the Lord showed them that He does not forget anyone who works with humility and justice.

The first of the characters chosen for this message is Joseph, son of Jacob and Rachel, loved by his father, but hated by many of his brothers. He grew up being trained in stewardship, justice and integrity, to the point that the Lord chose him to be the instrument of salvation for his family.

Genesis 37:2 This is the story of Jacob and his family. When Joseph was seventeen years old, he often tended his father's flocks. He worked for his half-brothers, the sons of Bilhah and Zilpah, two of his father's wives, so he would tell his father about the misdeeds his brothers were doing.

Joseph did nothing wrong, he only told his father about the bad reputation of his brothers because he knew that his father should know what his sons were doing. So have we, at times, been frowned upon for doing the right thing, for refusing to do what others do when we know it is wrong, but we have also been unjust in condemning someone when they make known the wrongs we do.

This integrity of Joseph was what pleased the Lord to tell him that he would be the one to rule over his family, but the path would not be straight and direct, but Joseph had to take several turns to what he possibly believed would be his path until he saw that promise fulfilled.

Joseph was sold by his brothers, still happening today; he was made a slave by a stranger, still happening; he was unjustly accused, still happening; he was imprisoned without being guilty, still happening; he helped several people in his imprisonment, still happening; but when the time came, he not only regained his freedom but was made governor of a whole nation where he was a foreigner, and subsequently, he ruled over his family. The promise was fulfilled.

We also have Moses, son of Amram and Jochebed, kept for a few months lest he should be killed, and then put in a basket on the bank of the river for Pharaoh's daughter to rescue him. So it happened and she named him Moses, which means "I pulled him out of the water" (Exodus 2:10).

Moses was raised as Pharaoh's grandson, until he wanted to free his people from the hands of the Egyptians, being also despised by his people, which made him flee to Midian, where he married and had his family, but he had an encounter with the Lord, receiving the mission to go to free Israel from the hands of the Egyptians. Moses considered himself incapable of fulfilling such a request, but the Lord told him that he would be his prophet and that Aaron, his brother, would help him so that he would feel more confident.

Thus we know what the Lord did by the hand of Moses, who was a humble person (Numbers 12:3), and did not refuse to accept help, and because of his humility his own brothers criticized him in secret, but the Lord did not leave them unpunished. Aaron he admonished and Miriam he covered with leprosy for seven days, being spared at the request of Moses, who pleased the Lord, as the following passage shows:

Numbers 12: 5 Then the LORD came down in the pillar of cloud and stood at the doorway of the tabernacle [au] . Aaron and Miriam, he called. They stepped forward 6 and the LORD spoke to them: Listen to what I am about to say: if there were prophets among you, I, the LORD, would reveal myself to you in visions; I would speak to you in dreams. 7 But not with my servant Moses. Of all my house, he is the one I trust. 8 I speak to him face to face, clearly and not in riddles! He sees the LORD as he is. So why were they not afraid to criticize my servant Moses? 9 The LORD was very angry with them and went away.

Understand that the LORD confronts and confronts those who speak evil of you behind your back, when they do it unjustly, when you are pleasing to Him and have such a noble heart that you ask the LORD to have mercy.

The third character selected, is a woman who is mentioned in chapter four of John's gospel, a woman whose name is not given, but who is so wise and humble that she asked the Lord to give her to drink of the water that would take away her thirst permanently.

This woman is called "the Samaritan woman", because she lived in Samaria, a land that had been inhabited by many foreigners who worshipped their idols, offered sacrifices in the high places, that is, in the mountains, and many did not know the Lord, even though among them there were priests of Yahweh.

The woman was drawing water from the well as she did every day, until she had an encounter with the Savior who asked her for water. She was surprised that a Jew would treat her, and even more surprised that he would ask her for water. The Lord replied, "If you only knew what a gift God has for you and to whom you are speaking, you would ask me, and I would give you living water" (John 4:10).

What a great emotion that woman must have felt, who felt so belittled for having had five husbands and now, the one she was with was not her husband. That is how we feel when the people we love throw us away, disown us, change us for someone new, or simply use us and then walk away from our life, but that does not happen with the Lord, who says: Whoever comes to me I will not cast out (John 6:37).

This woman is having a conversation with the being who has demonstrated the most love in all of creation's history. I can only imagine how her heart was beating. This woman, without hesitation, said, "Please, Lord," the woman said, "give me some of that water! Then I will never be thirsty again and I won't have to come here to draw water (John 4:15).

Perhaps she still believed that the thirst the Lord was referring to was physical, because she did not yet understand that the Master was talking about spiritual thirst. The fact is that when the Lord tells her to look for her husband, she responds with humility and sincerity: "I have no husband" (John 4:17). How sad this woman must have been, but the Lord encouraged her by telling her the truth about her life, and that the time would come when worship would not be in one place or by a specific people, but would be by a people who would worship the Lord in spirit and truth wherever they were.

The woman said that she knew that a Savior would come and the Lord revealed Himself to her saying, I am He who speaks to you (John 4:26).

The Samaritan woman ran to her loved ones and they too were saved by the message that the despised woman had brought them. Now she did not feel sadness, but an enormous joy because she had had a face-to-face encounter with the Lord.

Today the Lord is meeting you face to face, He has spoken to your heart and wants to give you of that water that springs up to eternal life. Do not keep it for yourself but share it with your loved ones. Do not take into account the appreciation they have for you, just understand and assume that the Lord appreciates you, giving you a value beyond his own life.

I do not know if you have felt the emotion that I have felt when writing these words, but what I am telling you is that, without knowing it, you have been in front of the well with the Lord, he has offered you that water of life and he asks you to look for your loved ones. Carry his message, because his word does not return empty but fulfills the purpose for which it was sent.

I bid you farewell by telling you to act with integrity always, trust in the Lord, try to assume leadership within the Lord's people, which does not mean within the congregation where you go, but do not wait for them to seek you, seek the souls that are still lost and bring them before the Lord. That is his will.

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